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Cierre de año diciembre 16, 2007

Posted by anamanzana in General.
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Bien, pues este es el cierre de año más interesante de mi vida… bueno mmmhh…mejor re-hago la frase: es el más interesante hasta ahora.
Creo que he vivido de todo lo posible esperado, al menos para hacer una novela de Televisa (ouch):… divorcio… cambio de domicilio, cambio de trabajo, nuevos y más amigos, más personas que entran o que pasan de largo en mi vida, programa de radio… ¡cambio de vida!.
Lo más … mmmh interesante-raro-mórbido ha sido que ahora que veo atrás… a pesar de que, al menos con lo de mi divorcio.. la gente en general (toda la más cercana y la no tan cercana) de inicio me veían con ojos de compasión… de “llora en mi hombro” (y no es reclamo.. al contrario les agradezco la intención de hacerme sentir mejor); terminaban diciéndome para su sorpresa que me veían “muy bien”. 
Creo que en la cabeza de la mayoría de las personas, un fracaso o falla implica muchas cosas: desde el perder un estatus, perder poder, perder el cariño de las personas más importantes en la vida, perder la comodidad. Bien, yo me incluía ahí en ese grupo, mi visión de un fracaso implicaba por todos lados una pérdida.
Cuando llegó mi cumpleaños número 32 el año pasado, revisé con toda la dolorosa sinceridad sobre como me sentía con mi vida y bueno, luego de contestarme conscientemente que era realmente muy infeliz. La siguiente pregunta fue ¿por qué?.
No hubo apariciones…, no vi un video motivacional, ni leí ningún libro ni nada por el estilo. Fue la cruda realidad de que estaba en el mayor estado de neurosis de mi búsqueda personal por ser feliz, y en búsqueda de cumplir con lo “esperado”. Lo esperado, bueno, lo identifico como un conjunto de reglas dictadas por muchos actores pricipales y secundarios en tu vida.
Es muy importante en este punto, aclarar, que en ese instante no me sentí víctima de “la vida”, ni tampoco apunté el dedo acusador a mis padres, sino que entendí que esas discapacidades, para distinguirte entre tantas creencias, y “asegunes” de otras personas, son el resultado de experiencias heredadas de muchisimo tiempo atrás. O sea, que yo soy así por que mis papás, a su vez tuvieron unos papás.. que tuvieron SUS estrategias para sobrevivir.. que a su vez tuvieron SUS estrategias.. y así para atrás.
Entendí que al preguntarme ese contundente “¿por qué?”, con el mayor dolor de mi ego, comencé a identificar la terrible compulsión de ocultar mis errores. Después de analizar por meses, porque realmente era muy muy doloroso, confrontarme con un “la cagaste”, así en cuenta gotas, fui pensando en cuáles serían mis pérdidas o qué podría pasar. La primer cosa que me pregunté era qué tanto valoraba mi vida, así que lo primero fue “¿te vas a morir por esto?”, “¿morirías por esto?, y la respuesta sin dudar fue “no”.
Creo eso fue determinante para entender la relatividad de los conceptos que tenemos en la cabeza, que nos llevan a cargar y crear de forma insconciente tantas limitaciones.
Lo más extraño por más .. cliché que suene, es que por primera vez comencé a investigar quién cuernos era Ana Rosa, así que inicié con la titánica empresa de encontrar qué cosas eran mis gustos, mis ideas, mis principios, y cuáles eran los que la televisión, mis papás, mi círculo social, mi familia, la Iglesia, el TEC, o cuanta institución o grupo ha tenido contacto conmigo me han mostrado como lo “bien”, “lo correcto”, lo “normal”.
Tengo la sensación de que fue igualmente duro, lidiar con mis virtudes (para poder reconocerlas) como con lo más desagradable de mí. Creo que  tenemos una imagen personal idealizada, entre lo que pretendemos ser, y lo que nos dictan instituciones varias, esa imagen tan exageradamente difícil de alcanzar. Por ejemplo: “Esta persona es siempre taaan ecuánime”.. cuando en realidad es IMPOSIBLE serlo cuando este estado de ecuanimidad es a costa de tus principios, pero muerdes, pataleas y eres capaz de aguantar no un piano sino dos, para poder lograr esta meta. Ejemplo: “Si fui blanco de una bofetada de mi esposo, debo mantenerme como que no pasó nada… ¡soy una santa!.. lo que hace una por los hijos”.
 Tampoco estoy en favor de la violencia, y creo que la violencia combatida con violencia no es una solución, pero el no permitirte, tener emociones, que son humanas, como el dolor, el expresar tu incoformidad, con tal de seguir en esa falsa imagen idealizada, es una total aberración.
En mi familia y creo que en muchas en México, la técnica de la evasión es utilizada de forma común. Esconder o negar lo “malo”, “los errores”, es una solución bastante común al igual que pobre o ineficaz. Manejar un suceso grave, como el abuso sexual en la niñez, con la negación… con la famosa frase “no pasó nada”, y escondámoslo debajo de la alfombra de nuestra conciencia, “ya no se hable más de eso”, trae a la larga un a factura muy cara, porque el dolor, la frustración, solamente son bloqueados, pero jamás vividos, no nos los permitimos. Siempre me ha gustado ejemplificar esto, con el hecho  de tener invitados en tu linda casa, con un muerto pudriéndose ahi mismo, todos lo huelen.. y ¡apesta! pero…nadie dice absolutamente nada. Simplemente aprendes a vivir con ello.
Tampoco me malinterpreten, no es mi pretensión vivir en el pasado, y repito, no es cuestión de tener culpables, pero definitivamente, muchos sucesos de mi infancia son las que hoy marcan mi forma de percibir cómo deben ser las relaciones de pareja, las laborales, las de amistad… pero más “grave” resulta que hasta hace poco no era consciente de NINGUNA de ellas. Algo muy cierto es que, cuando se asomaban estas verdades en el consciente, era demasiado doloroso en pensar o contestar el famoso “¿por qué?”.
Hay miles de señales, totalmente incongruentes que recibimos y que enviamos, una cosa es lo que se dice y otra cosa muy diferente las señales que enviamos. Ahora que he estado en contacto tanto con mi lado animal por los perros (oh si.. por mucho que se me ofendan… yo y todos ustedes somos animales… pertenecemos al reino animal), me he dado cuenta que por ejemplo: puedes dar una orden verbal y tener una postura ante el perro que demuestre otra cosa totalmente dispar, a lo que tratas de comunicarle al perro… y eso crea un total estado de confusión en el mismo.
Puedes decirle hasta el cansancio a tu hija que eres igualmente valiosa que tus demás hijos, pero pedirle que “le dejes las piezas del pollo más grandes a tus hermanos, sé buena chica ¿si?”, que “le laves los autos a tus hermanos porque ellos están muy cansados”, “tú .. sírvete de comer… al fin que tú puedes solita ¿no?” o un “pero tú usa los platitos de plástico y tus hermanos la vajilla.. al fin que somos de confianza ¿no?”, “que la niña se duerma en el piso al fin que ella se acomoda donde sea”.
A estos ejemplos se unen una retahila de muchísimos más, que se funden en tu vida adulta, en una maraña de soluciones para una innumerable cantidad de comportamientos compulsivos y dañinos en nuestras relaciones en distintos planos.
Vemos en muchos casos, la discriminación, en este caso por género, como algo que debe ser tan obvio o grave como que te despidan porque estás embarazada (cosa que tristemente aún sucede), que perdemos de vista, que con “peticiones” como las de arriba cuando un ser aún es muy inmaduro, se sigue inculando en el caso de las mujeres que seamos sumisas, que las mujeres por ende “seamos abnegadas” y que “calladitas nos vemos más bonitas”. No calladas de mudas, sino de calladas con nuestros propios intereses que nos ayudarán a ser felices.  En el caso de los hombres, aquella posición de líder, incapaz o negado a mostrar ningún signo de debilidad, o sentimientos; por poner UNO de muchos estereotipos.
Gracias a la ayuda de terceras personas, y citando a un buen amigo, esa frase (taaan cliché también) que dice algo así como “no puedes dar felicidad a los demás si no eres feliz contigo mismo”, encontré que se confunde el aceptar y entender a tu ser como individuo, con el egoísmo.
Hace unos meses platicaba con una amiga, que muy animada escuchaba mi charla de lo que había descubierto de mí misma, que estaba ahora dispuesta a pagarme POR FIN, un condenado curso de maquillaje, porque simplemente, después de mucho pensarlo me dije “me lo merezco” mi segundo comentario fue “ahorita quiero sólo preocuparme por mí”.  De inmediato leí en su expresión que algo no sonó bien, y que no tuve a bien aclarar. Pero creo que ni yo en ese instante le hubiera podido explicar esto: Pensar en TU invidualidad, en que vas a hacer lo que se alinea a tus principios, es el estado de mayor tranquilidad y no tiene nada que ver con el egoísmo. Gracias a un viaje con fines consumistas, o sea, de vil shopping, pude, ayudada de una tercera persona aclarar mejor la idea general.
Mi capacidad de aceptarme como individuo, descubriendo que soy no tan alta, pero no tan bajita, no una modelo, pero si un poco más…, o menos … lo que sea.. pero aceptando, al final.. que habrá mil y un combinaciones en otras personas.. y que puedo aceptar en los demás sus… tasas para medir las cosas (principios), sin que eso me ponga en un estado de psicosis de preguntarle a mis papás por qué no tuvieron mejores genes para darme… con la apertura de poder platicar con personas con principios TAN diferentes a los míos sin terminar en golpes… Eso para mi experiencia personal, representan la tolerancia y la auto-aceptación.
En el momento, en que pretendo que TODAS las personas, por ejemplo, sientan mi mismo deseo de ayudar a los animales, que ESPERO que todos y todas tengan el mismo set de valores, y principios que yo, que espero que tooodos tengan o pretendan lograr lo mismo que yo, entonces, ese es el principio básico del egoísmo.
Creo que el aclarar ambos conceptos, que suenan tan retóricos ha sido la base de mi tranquilidad… ¿a poco no vemos por todos lados en campañas de escuelas, del gobierno y de empresas por ahi la palabra TOLERANCIA?.
Aún con muchísima tristeza (al menos para mí) es pan de cada día, a pesar de tanto gasto en imprenta y en televisión en poner por ahi esa palabra tan linda, la práctica de la intolerancia referente a la orientación sexual, a las diferencias en cuanto a creencias religiosas, y políticas por nombrar algunas. Y esto se demuestra en la incapacidad de poder discutir éstos y otros temas a través de la confrontación de forma educada, con argumentos.
Por esto creo que casi me desmayo al conocer al Dr. Peter Singer, que con todo y el planteamiento radical en sus libros (que no sólo competen la cuestión de los animales, sino también de política); descubrí que el señor practica la tolerancia.
En fin, créanme que soy la misma monita (no me puse bubies ni me hice la lipo… al menos ahorita jajaja… ni una lobotomía), pero misteriosamente, he tenido el honor de conocer a muchas personas que no me dan el lujo de dejar de pensar. No todos son como Peter Singer, reconocidos filósofos, algunos van para allá si se lo proponen ; ), pero muchos son personas comunes y corrientes que al menos saben que no pueden dedicarse a llenar expectativas ajenas, y están en “la búsqueda”, el no dar por hecho que todo es un hecho escrito, un patrón delineado, ¡ya es un gran logro!,  y ya por eso tienen toda mi admiración.
Tengo por encima de todo esto, la dicha de entender muy bien a donde encaminar mis capacidades, habilidad y entusiasmo; cosa que es de lo más raro y poco común en las personas. Disculpen, la arrogancia pero les cuento que despierto cada mañana regodéandome de lo que quiero y puedo lograr tan sólo por tener una directriz. Esto, me lleva a comprobar, que cuando sabes muy bien el rumbo, sin ser magia, ni suerte, ni otro tipo de pendejadas… las oportunidades se dan, la gente te apoya, de forma casi inmediata. Cuando sabes qué quieres, las decisiones en tu vida son más que obvias. Por otra parte, si no sabes a donde quieres ir todo da lo mismo.
Mi reflexión final es que será siempre opcional y decisión final de cada persona, si desea revisar sus principios, entender si son propios o son ajenos y trata de cumplir los sueños de otras personas, con toda la contradicción e incongruencia que ello implica. Esto es, mucha gente decide así tal cual me lo dijo una amiga: “.. mira.. la neta no quiero pensar, lo mejor es tomar las cosas asi por encimita porque luego se pone todo muy denso”.. y es totalmente aceptable, porque repito ¡es una opción no querer pensar en que existen opciones!.
Bueno ahora que lo pienso, en lo que creo que de plano, no he cambiado es… en que como dijeron unas amigas durante una mentada pijamada hace como 15 años… al tratar definirme.. “mmhh este… pues Ana Rosa es.. mmhhh …eeeeste… mmhh… ¡rara!”. Y ¿saben? si eso me define aún, como consecuencia de iniciar este proceso,  ¡me encanta serlo!.
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